Clos Mogador es el fruto de muchas generaciones. Estas generaciones pasadas han sido apasionadas, han vivido el momento con un agudo sentido de la intuición, y han disfrutado de varias experiencias y emociones. Bisabuelos, abuelos, padres, nosotros, nuestros hijos y nuestros nietos, todos nosotros hemos disfrutado, disfrutamos y continuamos disfrutando de la belleza y de la fragancia de romero silvestre, mezclado con la aroma de tomillo y lavanda. Olemos el suelo después de la lluvia y el barro cocido, duro, en los meses de verano, cuando la lluvia es escasa. Las rocas son calentadas por los rayos del sol, y su intenso olor se mezcla con las aromas de especies, cenizas de la quema de los sarmientos en la poda de invierno. Vivimos con los moscardones zumbando lento en tiempo de cosecha, las chicharras cantarinas y, en un fresco de la noche, el corazón de las ranas que se une a la de los grillos. Flores de primavera, y nos despiertan los cantos de los pájaros. Las aves, en su promiscuidad, ayudan a polinizar y a generar nuevos frutos que se cosechan. Los insectos vuelan de flor en flor, la creación de criaturas únicas, bayas carnosas con sabor maravilloso, y el perfume que no volverá a ser experimentado. Las viñas están salpicadas de olivos, árboles frutales y también, no muy lejos, de encinas centenarias con uno o dos áboles de pino que interrumpen nuestra visión. Higos arrugados y almendras con textura, fruto rodeado de arbustos de todo tipo, flores que florecen en cada estación del año, empapando el ambiente con aromas durante todo el año…
Recuerdo a mi hijo René, cuando ten­a tres años, que pasaba los dí­as con un grupo de amigos, eligiendo las mejores moras silvestres, y las poni­a en un cubo de arena de la playa. Recuerdo que mi mujer, Isabelle, le ayudó a seleccionar los mejores higos de secado al aire o para comer inmediatamente; o el otro hijo, Christian, que es incapaz de vivir en cualquier otro lugar en este planeta que no sea aquí­, rodeado por todas partes por la naturaleza... "Para hacer un buen vino", dice mi hijo mayor, "se tienen que elegir las mejores uvas, las que le gustarí­a comer..." y esto no se puede hacer en bidones de fermentación grandes, tiene que ser del mismo modo como lo hacía el hijo, llenando cubos pequeños… Después de todo esto, una botella de Clos Mogador es capaz de unirnos para compartir nuestra pasión. Sin darse cuenta que son transportadas en viajes increí­bles, donde se puede conocer a gente nueva que nos llena de felicidad. Pienso ahora en los comentarios de mi hijo pequeño, Anderson, que tiene trece años; cómico, alegre, humanista... Nos dirí­a con una gran sonrisa: "muchas pequeñas cosas de la vida son bellas, recogedlas." Y quizás, al mismo tiempo, nos ofreceriá una copa de Clos Mogador.
RENÉ III
 

RENÉ BARBIER

Nacido en Tarragona el año 1950, y descendiente de familia de viticultores franceses desde el año 1200, igual que sus antepasados ha dedicado toda su vida al mundo del vino. Se ha formado en las más prestigiosas escuelas enológicas de Bordeaux, Borgonya y Limoux, y ha trabajado también en bodegas tan prestigiosas como Moueix, elaboradores, entre otros, de Petrus. Su experiencia en el mundo del vino se extiende desde la parte de viticultura hasta la comercial, pasando evidentemente por la elaboración de sus propios vinos. El año 1979 adquiere su primera finca al Priorato, y empieza a vinificar su primer vino en esta zona: Clos Mogador. Mas tarde Nelin, Manyetes y Espectacle del Montsant.
ISABELLE
 

ISABELLE MEYER

Nacida a Nancy el año 1952, la vida de Isabelle Meyer ha estado vinculada al arte y a la creación, actividades a las cuales ha dedicado gran parte de su vida, desde el año 1972 con sus estudios en la École Superieure de Chorègraphie de Parara entre otros. El 1975 crea la escuela Estudio de Arte Coreográfico Isabelle Barbier en Tarragona (centro reconocido por la Generalitat de Cataluña y adscrito al Instituto del Teatro de Barcelona). Hasta la actualidad ha sido impulsora de proyectos culturales del mundo de la danza, el arte y la creación al Priorat y al Tarragonés. Desde el 1993 trabaja conjuntamente con su marido René Barbier en Clos Mogador, donde es la responsable de imagen, diseño, relaciones públicas y publicidad. Entre sus creaciones más destacadas encontramos el cuadro en que se ha basado la presentación del vino Espectacle.
RENÉ IV
 

RENÉ BARBIER MEYER

Nace en Nancy el 1973, y a los 4 años se traslada con su familia a Tarragona, donde estudia hasta BUP. El 1992 estudia FP de enología­a en Falset. El 1992, con 18 años, empieza a aprender el oficio de bodeguero y se consolida en Clos Mogador y Clos Erasmus.

Entre los años 1992 y 2000 aprende a hacer vino con su padre. También influencian en su formación Fernando Zamora, Roberto Xipreso (bodegas Achaval-Ferrer, Argentina), Gerad Gauby, (Domaine Gauby, Rousillon Francia) y Didier Dagueneau (Loire Francia). Hizo vendimias en Sud África y en los Estados Unidos.

El 1999 empieza el proyecto Manyetes y el proyecto Laurona de la DO Montsant.

El 2000 se encarga de la elaboración de Clos Figueres de Cristofer Cannan. Crea el primer Nelin, vino blanco del Priorat. Compra una viña abandonada, la repoda, y empieza el proyecto Sara y René Viticultors (Sara Pérez, su mujer, hija de José Luis Pérez Mas Martinet). El primer vino de esta finca es Gratallops Bellvisos 2002.

El 2001 compra una viña de cariñenas centenarias y empieza a experimentar con la viticultura de montaña reincorporando la labra con mula y la viticultura ecológica, y empieza su camino como creador de vino desde la viña a la botella. Hasta este momento sólo hacía la elaboración del vino desde la uva. Un cambio muy importante.

La viña del ocho es una finca en copropiedad con 4 amigos y 4 amigas: Iban Foix, Julien Basté, Philippe Thevenon, Sara Pérez, Ester Nin, Montse Mateos y Núria Péez.

El 2002 nace su primera hija Ariadna. Asesora con Sara de Dominio don Bibei a la Ribeira sacra.

El 2003 crea junto con Sara el restaurante Los Irreductibles en Gratallops.

El 2004 entra como socio en Venus la universal, un proyecto creado por Sara Pérez en Falset, DO Montsant. También es donde tiene su vivienda. Este mismo año nace su hijo René. El 2008 nace la segunda hija, Nesga, y el 2012 nace su hijo Léon.

Actualmente es el encargado de todas las vinificacions de la bodega Clos Mogador.
CHRISTIAN
 

CHRISTIAN BARBIER MEYER

Christian Barbier Meyer. Nacido con la naturaleza el 1992 y criado sobre esta tierra de llicorella habitada por una fauna rica e intensa. Instruido por la sabiduría y la complejidad del género vegetal, adiestrado por el mundo animal, creciendo con el realismo y el mensaje constante de su entorno, Christian recibe una formación continua de la cultura biodinámica con la federación biodinámica española, combinado con formación científica a la escuela Claude Bourgignon “Estudio sobre la vida de la tierra”.
ANDERSON
 

ANDERSON BARBIER MEYER

Nacido en Haití el 1996. Catalán desde los 4 años, joven estudiante feliz. Dice su padre: Me imagino el discurso de nuestro hijo, comediante, alegre, humanista… os diría con una gran sonrisa “muchos detalles de la vida son bellos, recogedla”. Y quizás os serviría al mismo tiempo una copa de Mogador.
ORÍGENES
 

En el siglo XIX, la familia Barbier poseía 1.500 hectáreas de viñedos reunidos en un gran dominio: Le Martinet. En su célebre novela, Elisabeth Barbier bautizó Le Martinet con el nombre de Mogador. Situado en Vaucluse, entre Violles y Sablet, englobaba tres denominaciones: le plan de Decís, le Rastau y Gigondas.

Nuestro bisabuelo Leon Barbier creó la botella del dominio. El 1880, Leon Barbier se vio obligado, debido a la plaga de la filoxera, a buscar en España aquellas uvas que le faltaban en Francia. Fue así como fundó una bodega de negocio en Tarragona (Cataluña) que bautizó como René Barbier, el nombre de su hijo. En los años 40, los hijos de René Barbier, Leon y René, tomaron la iniciativa de embotellar los primeros prioratos, así como otros vinos de calidad de la región. Durante este mismo tiempo, la ocupación de Francia los obligó a modificar su estrategia comercial. El objetivo de la familia fue mejorar los vinos españoles aportándoles la tecnología enológica. El turismo creciente de los años 60 permitió abordar este proyecto, y las bodegas René Barbier S.A., animados por este propósito, se unieron con otra sociedad con el mismo objetivo.

Pero el crecimiento espectacular del turismo de la época no aportó ningún desarrollo de la cultura del vino. Además, la muerte prematura de René cuando tenía 50 años hizo abortar este proyecto y la sociedad fue absorbida por otra de reputación dudosa. Después de la transición democrática en España, esta adquisición fraudulenta fracasó, pero las deudas acumuladas no permitieron a la familia readquirir la sociedad familiar. Fue una tercera sociedad, Freixenet, la que adquirió la marca familiar René Barbier.

Fue el 1978 cuando intervinieron los descendientes de la familia Barbier. René Barbier, hijo de René Barbier, su mujer Isabelle y sus hijos René IV Celine y más tarde Christian y Anderson, adquirieron en Gratallops algunas hectáreas de viñedo de garnatxa en una zona de la denominación de origen Priorat. Fue el nacimiento de Clos Mogador. Algunos años más tarde, en el año 2000, vio la luz un proyecto que teníamos en mente: un vino blanco llamado Nelin. Casi al mismo tiempo, seducidos por una vieja finca de carinyena, se inició la etapa de Manyetes.





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Pinturas de Isabelle


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